La Argentina de hoy: A pesar del relato oficial, llegó el ajuste a la isla

(Puede verse también del autor los artículos anteriores De la isla del progreso, a la isla de la fantasía, Cómo “eliminaron” la escasez en la isla de la fantasía y La utilidad marginal de los cocos en la isla de la fantasía
Parlanchina estaba histérica,
había visto algunas encuestas que la mostraban en caída libre y el malhumor en
la isla era tan pesado que se cortaba el aire con un cuchillo.
Había llamado de urgencia a todos
sus soldados de la causa, los que le respondían sin chistar, siempre y cuando
ella no cayera en desgracia y apareciera otro que tomara el poder. Es que en
estas cosas de la política, las lealtades son algo elásticas. Estos soldados de
la causa, a veces, son un poco mercenarios, suelen adoptar el discurso del que
tiene el poder en ese momento sin ponerse colorados. Finalmente su “profesión”
no es otra cosa que defender siempre lo indefendible a cambio de algo de lo que
aporta el contribuyente.
En la reunión estaban todos. Los
jerarcas de La Compota, obviamente Willy Dark, Merche, el ministro de economía
a quién habían apodado El Fugitivo porque ante preguntas difíciles como cuál es
la inflación salía corriendo. Me Bajaron la Palanca también estaba. Ánimal,
especialista en justificar cualquier cosa pero sobre todo gran contorsionista
para meterse en los baúles de los autos cuando hay que salir rajando y el
encargado de destruir las relaciones exteriores de la isla. Por supuesto que
Amado también estaba con sus guitarras. Una la usa para torturar los oídos de
la gente y la otra para sus discursos.
¿Qué les pasa a todos estos
desagradecidos de la isla que están de malhumor y ahora me desprecian? Todos me
atacan y nadie me defiende. Miserables, dijo parlanchina, tengo a casi 20
millones de isleños recibiendo subsidios para que no laburen y encima hay mal
humor. Llamen al náufrago destituyente para ver qué explicación nos da.
Llegó el náufrago y se sentó con
cara de nada mirando a parlanchina, que lo miró desafiante y le dijo: ¿por qué
la gente está de malhumor? Bueno, dijo con tranquilidad el náufrago, en primer
lugar porque la inflación está haciendo estragos, en segundo lugar porque la
gente ya no puede consumir como antes y en tercer lugar porque ahora empieza a
ver la corrupción que hay en esta isla. Mientras la anestesiaron con la fiesta
de consumo artificial Uds. pudieron robar sin problemas, pero ahora que terminó
la borrachera de consumo la gente piensa que ellos son pobres porque Uds. se
robaron todo y, encima, no la dejan trabajar en paz.
¿Esa acusación de que somos
corruptos es la típica operación de prensa de los medios? Mienten
descaradamente.
Volviendo a nuestro tema,
carraspeó parlanchina, lo de la corrupción es falso y lo de la inflación
también. ¿Ud. dice que no hay inflación? Preguntó naufrago. Claro que no,
respondió parlanchina. Es otro invento de los medios. Y si no hay inflación,
dijo el náufrago, ¿para qué implementaron ese programa Buchonear para Zafar? Si
los precios son estables, ¿para qué hacen un congelamiento de precios y mandan
a La Compota a controlarlos? No soy yo ni Willy Dark los que subimos los
precios, son los empresarios avaros que los suben.
No entiendo, dijo náufrago,
primero me dice que no hay inflación y después acusa a los empresarios de subir
los precios. ¿En qué quedamos?
Le voy a explicar, salto Abalito,
los empresarios tienen la mala costumbre de subir los precios cuando hay más
demanda en vez de invertir para aumentar a oferta.
El náufrago miró a Abalito y le
dijo: supongamos que Ud. tiene razón. Que los empresarios suben los precios
ante la mayor demanda en vez de invertir, eso confirma que su modelo de
sustitución de importaciones no funciona. Uds. otorgan mercados cautivos en
favor de unos pocos y contra la mayoría de la población. Hacen
progresismo en favor de los beneficiados por la sustitución de importaciones.
No entiendo dijo Abalito que no
tenía el casete con la respuesta adecuada para esa afirmación. No había visto
ningún tuit de parlanchina refutando ese argumento.
Muy bien Abalito, dijo
parlanchina, que explique eso de que nadie invierte en esta isla que no se
entiende lo que quiere decir.
Le explico, nadie que tiene un
mercado cautivo va a invertir si aumenta la demanda. ¿Por qué invertir más si
no tengo competencia? Willy Dark se encargó de eliminar la competencia frenando
las importaciones y, bajo su argumento, el productor local tiene el mercado
cautivo. Además, con las locuras que Uds. hacen en esta isla, nadie está
dispuesto a invertir un centavo para producir más.
En ese punto saltó Willy Dark y
dijo: yo lo soluciono fácil. Primero los agarro a trompadas a todos estos que
suben los precios y después los meto presos por conspirar contra el modelo.
Y digame Willy Dark, preguntó el
náufrago, si Ud. mete preso a los que trabajan, ¿quién se va a encargar de
producir?
Inmediatamente saltó parlanchina
y dijo: están los jóvenes de La Compota que pueden administrar muy bien los
almacenes. ¿Verdad chicos? Preguntó parlanchina a los jerarcas de La Compota.
Por supuesto, respondió el Buitre
La Roca (el apellido lo había heredado porque eran medio duro de entendederas).
Contame Buitre, dijo parlanchina,
para humillar a este náufrago, ¿cómo anda la mina de oro que expropiamos y la
está manejando La Compota? ¿Qué medidas tomaron? Bueno, dijo Buitre, la primera
decisión del directorio fue subirnos los honorarios un 70%. No es por nosotros
que somos soldados incondicionales de la causa, sino para jerarquizar el
cargo que ocupamos. Y por ahora estamos a pérdida, pero en un tiempo más vamos
a bajarlas y algún día daremos ganancias.
Bueno, mejor sigamos con el tema
de los precios, dijo parlanchina, mirando al náufrago. ¿Ud. dice que nadie
quiere invertir? Eso es mentira, nunca en toda la historia de esta isla hubo
tanta inversión como bajo nuestro modelo. Eso grito Abalito.
El náufrago se quedó mirando a
parlanchina y le respondió, no soy yo el único que dice que no se invierte en
esta isla, Uds. también lo dicen.
¿Cómo? preguntó parlanchina.
Abalito primero y después Ud.
afirmaron que los precios suben porque los productores no invierten para
aumentar la oferta sino que suben los precios. ¿Se dan cuenta que está
enredados en sus mentiras? Primero dicen que no hay inflación pero implementan
el plan Buchonear para Zafar. Después dicen que nunca se invirtió tanto en esta
isla pero al mismo tiempo se quejan porque los productores suben los precios y
no invierten. Su relato es groseramente contradictorio. Pero el problema está
en que Merche emite muchas hojas de palmera y eso genera inflación.
Ya le salió el monetarista de adentro,
exclamó parlanchina. Ya le dije que aquí no hay inflación. Se lo puede
confirmar nuestro ministro El Fugitivo. Contales cuál es nuestra inflación. El
Fugitivo se puso nervioso, empezó a transpirar, le temblaban las manos, sentía
que si iba a desmayar y solo atinó a decir: mire náufrago, hablar de inflación
en esta isla es muy complicado. Me tengo que ir. Y sin más se tiró por la
ventana de la choza imperial y se fue corriendo por los jardines.
Bueno, ¿qué propone que hagamos?
Le preguntó parlanchina al náufrago. Empiecen por tener en orden sus cuentas
fiscales para que Merche no tenga que emitir tantas hojas de palmera y así
bajar la inflación.
Eso jamás, gritó parlanchina.
Bajo mi gobierno nunca habrá ajuste.
Ya lo está haciendo, le respondió
el náufrago.
¿Yo ajustando? A ver, explíqueme.
Fácil, cuando Uds. llegaron a esta isla la capacidad de producción era de 100
unidades diarias de todos los productos. Pero con su demagogia llevaron el
consumo a 120 unidades. ¿De dónde salieron las 20 unidades de diferencia entre
lo que producíamos y lo que consumíamos? Se miraron todos y nadie sabía qué
responder.
Luego de esperar la respuesta, el
náufrago les dijo: los voy a ayudar a razonar. Si nuestra capacidad de
producción era de 100 y consumíamos 120, las 20 unidades de diferencia se
importaban de otras islas. Pero ahora Willy Dark frenó las importaciones y ya
no entran las 20 unidades que faltan. Ahí tiene el primer ajuste. La gente solo
puede consumir 100 unidades y no 120 como consumían con la fiesta populista de
Uds. Pero como encima destruyeron la capacidad de producción, ahora el máximo
de unidades es de 90 unidades de producción por día para consumir. De hecho han
generado un ajuste por destrucción en la capacidad de producción y por el freno
a las importaciones combinados con salarios que caen por la emisión de palmeras
que hace Merche.
Como se produce menos, recaudan
menos impuestos. Y como gastan cada vez más, tienen mayor déficit fiscal. Por
eso están emitiendo tantas hojas de palmeras. Hacen el ajuste de la peor
manera. Cobrando el impuesto inflacionario y destruyendo puestos de trabajo.
El problema que tienen Uds. es
que no entienden nada de economía y, además, no saben relacionar la economía
con la calidad institucional.
En ese punto saltó el patilludo
que se las tiraba de gran economista y dijo: calidad institucional y seguridad
jurídica son dos palabras horribles. Propias del neoliberalismo.
Bueno, dijo el náufrago, entonces
no esperen inversiones. El stock de capital seguirá destruyéndose, cada vez se
producirá menos, habrá menos bienes para consumir y el ajuste continuará. Los
salvajes son Uds. que ajustan por destrucción del aparato productivo. Y encima
Willy Dark entorpece a los pocos que producen. Si a eso le sumamos que les
faltan dólares para poder importar, el ajuste lo están haciendo sin piedad
porque la gente necesita bienes, las hojas de palmera que emite Merche no se
comen.
Ya va a ver cómo con nuestro
nuevo bono FPC van a ingresar capitales.
¿Qué son los FPC? preguntó el
náufrago. Es el bono Facilidades Para Chorros, respondió Merche. Todos los que
tienen dólares del narcotráfico, la trata de mujeres y la corrupción van a
poder traer sus dólares a la isla. Por supuesto que los que no pagaron los
impuestos también pueden comprar FPC. Con los FPC vamos a tener de nuevo
dólares y vamos a poder importar más bienes, dijo Merche. Y agregó, el que
tiene la plata afuera la trae, me la deja en custodia a mí y yo le doy un FPC
para que pueda comprar una choza.
¿Y quién les va confiar a Uds.
los dólares si son Uds. los que prohibieron que la gente compre libremente
dólares, giren sus utilidades y dividendos a otras islas y encima confiscan
empresas sin piedad?, preguntó náufrago. Ni los narcotraficantes les van a
confiar los dólares a Uds. Serán narcos serán narcos, pero no estúpidos.
Ud. no entiende nada, le dijo
Merche, con los dólares que ingresen con el bono FPC la gente me entrega los
dólares, yo le doy un FPC y le cuido los dólares, y el isleño con el FPC compra
una choza y así reactivamos el mercado inmobiliario.
Perdón, interrumpió el isleño, un
año y medio atrás un isleño que vende chozas dijo que el mercado ese estaba
paralizado y parlanchina, sin averiguar si era cierto o no, lo escrachó
públicamente y lo hizo investigar por el encargado de recaudar impuestos. ¿Ud.
está diciendo que parlanchina mentía y que el señor de la inmobiliaria tenía
razón? Le pregunto porque ahora dice que quiere reactivar el mercado
inmobiliario, cuando antes lo desmentían.
Merche se puso colorada y solo
atinó a decir: Ud. es un monetarista neoliberal que trabaja para los buitres el
FMI y la corpo.
Mire, váyase porque ya vemos que
Ud. es destituyente. No quiere ver la gran transformación que generó este
modelo, le dijo parlanchina al náufrago.
Sí, dijo el náufrago, mientras se
levantaba y caminaba hacia la puerta de la choza imperial. Transformaron al
jardinero de parlanchina en millonario, al chofer del fallecido esposo de
parlanchina en millonario y a un empleado en multimillonario. Sin duda tienen
un gran poder de transformación.
Uds. destruyeron la capacidad de
producción de esta isla y no tienen dólares para importar bienes para consumir.
El ajuste es lo que están haciendo. Tan brutos son que esta isla, que siempre
tuvo trigo y exportó al mundo, ahora no tiene ni para fabricar harina para el
pan. Eso es lo que ocurre. No hay bienes y la gente no es estúpida, lo ve
cuando va a los almacenes de las chozas. Menos bienes, de peor calidad y a
precios más altos. Eso es ajuste.
Cuando se fue el náufrago todos
se quedaron mirando y parlanchina dijo. ¿Alguna idea?
El patilludo dijo, tenemos que
exportar más al mundo para que ingresen dólares y volver a importar mercaderías
para reestablecer la fiesta de consumo.
Muy bien, aprobó parlanchina,
¿dónde podemos exportar más? ¿Qué amigos tenemos en el mundo para que le
exportemos? Le preguntó al destructor de las relaciones exteriores de la isla.
Bueno, los brasucas de la isla
vecina no nos pueden ver. Los yoruguas de enfrente nos quieren matar. Los
paragua quieren acogotarnos. El resto del mundo nos ignora. Nos quedan como
aliados Maduro e Irán. Esos son todos nuestros aliados.
Tengo una idea, dijo Me Bajaron
la Palanca. Si robamos más, vamos a necesitar más bóvedas para guardar el
dinero de la corrupción. Podemos crear una empresa estatal constructora de
bóvedas para reactivar la economía.
No es mala idea, dijo
parlanchina, pero si todos van a estar construyendo bóvedas, la gente se va a
enterar que curramos a lo bestia. Mejor pensemos en otra cosa.
Tengo otra idea, dijo Amado. Me
enteré que Maduro tiene serios problemas económicos, casi tantos como los
nuestros, pero el gran problema es que les falta papel higiénico. Él dice que
es porque los venezolanos comen más, pero bueno, lo cierto es que podríamos
exportarle papel higiénico.
¿Y producimos en la isla papel
higiénico suficiente para exportar?, preguntó parlanchina. No sé,
respondió Amado, pero si los FPC de Merche no funcionan, podemos hacer con los
FPC rollos de 74 metros y se los vendemos a Maduro como papel higiénico.
Pero va a ser muy duro como papel
higiénico, dijo Merche. No importa, respondió parlanchina, podemos
decirles que como los FPC son como los dólares, ellos van a tener el honor de
poder limpiarse con dólares de imperialismo yankee. Recuerden que el relato es
lo más importante. Tergiversar la realidad es la clave del éxito del modelo.
Hay que hacerles entender que están limpiándose con el dinero de ese imperio
del mal, de esos explotadores norteamericanos, de ese capitalismo salvaje que hay
en EE.UU. Ese es el discurso.
Todos se pusieron de pie y la
aplaudieron a rabiar por lo convincente de su relato. Mientras saludaba,
parlanchina le dijo a Abalito: que me preparen la balsa para ir a EE.UU.
Necesito descansar de tantos problemas que hay en esta isla. Reservarme la
suite presidencial en el Mandarín Oriental de New York.
Si su majestad, dijo Abalito.
¿Mando a retirar dinero de su bóveda? ¿Vos estás loco?, gritó parlanchina. Que
salga de los impuestos de la isla. Ya que tienen la suerte de tenerme a mí
gobernándolos, que por lo menos que paguen mi descanso
- 23 de julio, 2015
- 23 de enero, 2009
- 1 de abril, 2025
- 28 de marzo, 2025
Artículo de blog relacionados
Por Plinio Apuleyo Mendoza El Tiempo, Bogotá Él es francés; ella, española. Bertrand...
18 de junio, 2008Ambito.com Desde que comenzó la recuperación de la actividad económica en 2003 y...
21 de octubre, 2012Periodista Digital Los 'indignados' han reconquistado la Puerta del Sol, para espanto de...
6 de agosto, 2011Por Álvaro Vargas Llosa El Instituto Independiente Se me ocurren pocas ocasiones...
24 de enero, 2024