El nuevo mapa del comercio global
El presidente Donald Trump lanzó este miércoles una ofensiva comercial a gran escala, imponiendo aranceles masivos contra China, el sudeste asiático y la Unión Europea, además de establecer un gravamen mínimo universal del 10%. Según sus propias palabras, se trata de una “declaración de independencia económica” destinada a impulsar una “edad de oro” en Estados Unidos.
“Durante décadas, nuestro país ha sido saqueado, violado y devastado por naciones cercanas y lejanas, aliadas y enemigas por igual”, declaró Trump desde la rosaleda de la Casa Blanca, antes de presentar la lista de los socios comerciales que serán sancionados.
Las nuevas medidas arancelarias redefinen el panorama del comercio global, configurando un nuevo equilibrio de fuerzas, con claros ganadores y perdedores. Así queda el mapa de los gravámenes a nivel mundial.
China
La factura es elevada para China, cuyos productos enfrentarán un arancel del 34%, que se suma al 20% impuesto por Estados Unidos en febrero. Esta escalada arancelaria refleja las crecientes tensiones geopolíticas entre ambos países, que ya han estado marcadas por años de enfrentamientos comerciales y rivalidades tecnológicas. Además, Trump puso fin a la exención de derechos de aduana para los paquetes pequeños enviados desde China, una medida que afectará principalmente a gigantes chinos del comercio electrónico como Shein y Temu, que se beneficiaban de esta política para mantener precios bajos en mercados internacionales.
El Ministerio de Comercio de China no tardó en reaccionar, advirtiendo que Pekín tomará “contramedidas con determinación para salvaguardar sus propios derechos e intereses”. Aunque no especificó qué acciones adoptará, el gobierno chino ha demostrado en el pasado su capacidad para responder con medidas igualmente duras, como imponer aranceles más altos a las exportaciones estadounidenses de productos agrícolas o limitar el envío de minerales estratégicos clave para las industrias tecnológicas, como los utilizados en la fabricación de vehículos eléctricos.
Estas tensiones forman parte de una lucha más amplia por la supremacía económica y tecnológica entre las dos potencias, un conflicto que ha afectado no solo al comercio bilateral, sino también a la dinámica global de producción y consumo. En este contexto, el gobierno chino instó a Estados Unidos a “cancelar de inmediato sus medidas arancelarias unilaterales y resolver adecuadamente las diferencias con sus socios comerciales mediante un diálogo equitativo”. Sin embargo, dada la naturaleza confrontacional de la política comercial estadounidense bajo la administración Trump, se anticipa que estas negociaciones podrían prolongarse sin una solución clara a corto plazo.
Sudeste asiático
El sudeste asiático es una de las regiones más afectadas por las recientes medidas arancelarias impuestas por Estados Unidos. Durante años, países como Vietnam, Camboya y Tailandia se habían consolidado como alternativas viables a China para la fabricación de productos destinados a Estados Unidos, tales como bolsos, electrónicos, zapatos y autopartes. Sin embargo, la imposición de aranceles elevados por parte de la administración Trump ha alterado esta dinámica, afectando gravemente a las empresas estadounidenses que dependen de la producción en esta región.
El impacto de los nuevos aranceles ha sido considerable. Vietnam y Camboya se han visto especialmente golpeados, con tarifas del 46% y 49%, respectivamente, mientras que Tailandia e Indonesia enfrentan incrementos del 36% y 32%. Estas decisiones han dejado a muchos sorprendidos, ya que muchos de estos países son aliados comerciales cercanos de Estados Unidos. Singapur, por ejemplo, expresó su malestar por un arancel del 10%, a pesar de contar con un acuerdo de libre comercio con Washington. La nación solicitó una reunión para comprender cómo se calcularon y aplicaron estos aranceles, reflejando las tensiones y la falta de claridad en las políticas comerciales recientes.
Vietnam, en particular, ha sido uno de los mayores beneficiarios de la reconfiguración de las cadenas de suministro globales, ya que muchas empresas han trasladado su producción desde China debido al aumento de costos y las tensiones políticas. Esto llevó a un superávit comercial de Vietnam con Estados Unidos de 123.500 millones de dólares en 2024. Sin embargo, los aranceles impuestos por Trump podrían tener un impacto duradero en el comercio global, especialmente en sectores clave como la electrónica y el calzado, donde Vietnam es el mayor exportador hacia el mercado estadounidense.
La respuesta ante estas medidas ha sido diversa. En Vietnam, el gobierno celebró una reunión de emergencia para analizar cómo mitigar los efectos de los aranceles, mientras que en Tailandia las autoridades instaron a las empresas a explorar nuevos mercados, al tiempo que mantenían la disposición de negociar con Washington. Mientras tanto, los empresarios estadounidenses ya están reevaluando sus opciones, considerando trasladar parte de la producción a países como Filipinas, donde los aranceles son más bajos.
Europa
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se pronunció en nombre de todos los países de la Unión Europea (UE) al advertir que los nuevos impuestos a las importaciones provocarán “consecuencias graves” para millones de personas en todo el mundo. Aseguró que no existía “un camino claro a través de la complejidad y el caos” que estos aranceles generarían a nivel global.
A pesar de esta situación, la Comisión ha prometido proteger a las empresas de la UE, algunas de las cuales se verán especialmente afectadas, como la industria automotriz alemana, los productos de lujo italianos y los productores de vino y champán franceses. En este contexto, el presidente francés, Emmanuel Macron, convocó una reunión de emergencia con los líderes empresariales de su país para abordar la crisis.
Como el mayor mercado único del mundo, la UE tiene la capacidad de afectar a Estados Unidos, dirigiendo sus medidas a productos y servicios, incluidos gigantes tecnológicos como Apple y Meta. No obstante, la UE ha señalado que su objetivo no es intensificar el conflicto, sino persuadir a Trump de la necesidad de una negociación.
En una declaración posterior, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, expresó que, aunque considera erróneos los aranceles impuestos, se hará todo lo posible para intentar llegar a un acuerdo con Estados Unidos.
América Latina
América Latina ha sido una de las regiones menos afectadas por los nuevos aranceles impuestos por Estados Unidos. La mayoría de los países latinoamericanos enfrentan una tasa mínima del 10%, con la excepción de Nicaragua, que verá un incremento del 18%. Estos gravámenes universales entrarán en vigor el 5 de abril a las 4.01 GMT, mientras que los aranceles más altos se aplicarán a partir del 9 de abril, a la misma hora.
En este sentido, aunque el presidente colombiano Gustavo Petro, a través de la red social X, calificó los aranceles como “un gran error”, reconoció que América Latina, incluida Colombia, “podría beneficiarse inicialmente de la política de Trump”, al menos en términos de sus propios intereses comerciales.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, respondió rápidamente al anunciar que su país tomará “todas las medidas apropiadas” para defenderse de los nuevos aranceles. Durante un acto en Brasilia, afirmó: “Ante la decisión de Estados Unidos de imponer una sobretasa a los productos brasileños, tomaremos todas las medidas necesarias para defender a nuestras empresas y a nuestros trabajadores”. Además, expresó el firme compromiso de su país con el multilateralismo y el libre comercio, y dejó en claro que el proteccionismo no tiene cabida en el mundo actual.
La administración Trump ya había implementado desde el 12 de marzo aranceles del 25% sobre las importaciones de acero y aluminio, afectando directamente a Brasil, que es el segundo mayor proveedor de acero de Estados Unidos.
Por su parte, el presidente chileno Gabriel Boric también criticó las nuevas medidas. Desde un foro empresarial en la India, advirtió que las acciones de Estados Unidos desafían “los principios que rigen el comercio internacional”.
Canadá y México
México celebró el jueves haber quedado fuera de los aranceles generales y la continuidad del tratado de libre comercio norteamericano, el T-MEC. A partir de ahora, el país enfocará sus esfuerzos en mejorar las condiciones en los dos sectores que aún enfrentan un gravamen del 25%: el automotriz y el de acero y aluminio.
La presidenta Claudia Sheinbaum destacó que la estrategia de México fue exitosa y afirmó que “todavía podemos alcanzar mejores condiciones, una condición preferencial” en la industria automotriz, debido a la fuerte integración entre las empresas mexicanas y estadounidenses. “No hay aranceles adicionales, tampoco para Canadá… y eso es bueno para el país. Esto se debe a la buena relación que hemos construido entre el gobierno de México y el gobierno de Estados Unidos, basada en el respeto”, declaró la mandataria.
En medio de la euforia de las autoridades locales, el peso mexicano se apreciaba un 1,65% oscilando en sus mejores niveles desde noviembre de 2024, mientras que la bolsa ascendía un 1,5%, el mejor desempeño entre una cesta de plazas accionarias globales.
En contraste, la reacción de Canadá no fue tan positiva. El primer ministro Mark Carney anunció este jueves que, en respuesta a la guerra comercial iniciada por Trump, su gobierno impondrá aranceles de hasta el 25% a los vehículos fabricados en Estados Unidos que no cumplan con los requisitos del T-MEC.
“Las acciones de la administración estadounidense, si bien no apuntan específicamente a Canadá, desestabilizarán la economía mundial y afectarán negativamente el crecimiento económico global”, advirtió Carney. Asimismo, expresó su confianza en que Washington tendrá que “cambiar de rumbo” ante el daño potencial que estas medidas podrían infligir a su propia población.
África
Algunos de los mayores aumentos arancelarios recaerán sobre países empobrecidos de África que ya están luchando con la pérdida de fondos estadounidenses para luchar contra el VIH, la malaria y otras enfermedades.
La contundencia de la fórmula aplicada a economías que no pueden permitirse importar mucho de Estados Unidos conduce inevitablemente a un elevado recíproco. Por ejemplo Madagascar, una de las naciones más pobres del mundo, se enfrenta a un arancel del 47% sobre los modestos 733 millones de dólares de exportaciones de vainilla, metales y prendas de vestir que realizó con Estados Unidos el año pasado. Lesoto, otro país empobrecido enfrenta un 50%
“Los principales perdedores son África y el Sudeste Asiático”, afirmó John Denton, jefe de la Cámara de Comercio Internacional (ICC), que añadió que la medida “arriesga dañar aún más las perspectivas de desarrollo de países que ya se enfrentan a un empeoramiento de sus relaciones comerciales”.
Autocracias
Algunos de los países más sancionados del mundo, como Rusia, Bielorrusia, Cuba, Irán y Corea del Norte, quedaron fuera de la lista de naciones sujetas a los aranceles “recíprocos” más altos. Según la administración de Trump, la exclusión de Rusia se debe a la baja relevancia de su comercio con Estados Unidos. Asimismo, indicó que Cuba, Bielorrusia y Corea del Norte no fueron incluidas en las nuevas medidas porque ya enfrentan aranceles y sanciones “extremadamente elevados”.
- 26 de marzo, 2025
- 27 de marzo, 2025
- 25 de marzo, 2015
- 8 de enero, 2019
Artículo de blog relacionados
Libertad Digital, Madrid Partamos de la base de que no creo que Obama,...
24 de enero, 2010El Nuevo Herald Un ex profesor del fallecido presidente venezolano Hugo Chávez acaba...
6 de abril, 2014Chile, México, China, Turquía, Hungría, Malasia y Tailandia, encabezan la lista del club...
8 de junio, 2006Por Cal Thomas Diario Las Américas Es importante comprender la trama en la...
11 de septiembre, 2010